Las cabañas
Cuatro cabañas rodean el salto La Bonita y su arroyo. De noche se duerme con la música del agua contra las rocas, las ventanas abiertas en verano, porque milagrosamente no hay mosquitos ya que las noches son frescas. Cada cabaña tiene su terraza estratégicamente ubicada. Algunas dan a las copas de los árboles, cerca de los pájaros. Otras miran el salto caer entre la selva.